En el campo del adelgazamiento, todo puede ocurrir pero el problema reside en qué es lo que hemos hecho para poder adelgazar. Muchas personas se fijan solo en los “resultados” aparentes, no en los procedimientos.  Según las estrategias que se adopten o no, adelgazar puede ser más peligroso que no hacerlo.

Hay una gran diferencia entre una alimentación adecuada-saludable y adaptada a las necesidades particulares y las dietas milagros.
Las dietas milagro, a largo plazo, conllevan ciertas carencias. En la mayoría de los casos tienen poca adherencia por lo que acaban fracasando; volviendo a recuperar el peso perdido.

Entonces, surgen preguntas como: ¿cómo bajar de peso saludablemente y de una manera equilibrada?, ¿se puede adelgazar sin hacer dietas?

Al perder peso sin hacer dieta, crecemos en el ámbito de nuestra relación con la comida. Al confiar en nuestro cuerpo y escucharlo inteligentemente, podemos lograr perder estos kilos que se hacen difíciles de desprender con el paso del tiempo cronológico. A los 20 años es más fácil adelgazar que a las 50 años, etc.

Hay como 10 consejos, que podríamos tener en cuenta cuando estamos luchando contra la obesidad.

Principio 1: Saber detectar y respetar nuestros niveles de hambre.

Según este principio, debemos comer cuando tengamos hambre. El hambre indica que el cuerpo requiere calorías y energía, y además que está listo para metabolizar. Escuchando al cuerpo, comemos en el momento adecuado.

¿Y sí soy incapaz de sentir hambre? (debido en gran parte a las preocupaciones diarias).
No hay que preocuparse, sólo tenemos que entrenarnos en ello.

Un truco simple consiste en hacer la siguiente prueba: no tomar la primera comida del día y esperar a sentir señales de hambre. Entonces nos daremos cuenta de que después de unas horas, sentimos un hambre verdadera, por lo que podemos comer con tranquilidad.

Esto es útil para diferenciar el hambre psicológica del hambre fisiológica.

Principio 2: Darse cuenta del nivel de saciedad.

La saciedad puede ser definida como la condición de sentirse lleno o satisfecho. Podemos distinguir la saciedad en dos tipos:

  • Satisfacción: antes de los nutrientes se absorban en el tracto digestivo. Sensación de plenitud que nos lleva a dejar de comer.
  • Saciedad tras la comida: referida a la sensación de satisfacción que se mantiene hasta que aparece nuevamente el hambre,

Cuando queremos perder peso, uno de los aspectos esenciales es la capacidad de medición de estos niveles.

Dominar las sensaciones de satisfacción y saciedad es vital. ¿Paro de comer en el momento adecuado? ¿Vuelvo a tener hambre con facilidad tras las comidas? ¿Siempre tengo “hambre”?

Si tiendes a levantarse de la mesa con una sensación de estómago lleno, incluso de disgusto es que estas comiendo más allá de tu satisfacción. Y si después de comer sigues teniendo hambre es que la comida no te ha saciado.

Hay un simple ejercicio para reconocer la sensación de satisfacción en tu próxima comida, que consiste en dejar 1/3 de la porción en el plato y esperar al regreso del hambre. Si se produce rápidamente, es que usted necesita una cantidad más grande. Pero si el hambre tarda en volver, entonces, es probable que tengamos un apetito mucho menor del que pensábamos, y que con esa cantidad de comida estamos satisfechos.

Además, hay una estrecha relación entre la saciedad y la capacidad de provocar pérdida de peso. ¿Cómo controlar la saciedad?  Lo veremos en próximos posts.

Espero que os haya servido, y que lo pongáis en práctica.
Aunque sean pautas para la pérdida de peso, son aplicables a todo el mundo, ya que nos ayudarán a tener una relación más saludable con la comida.

Un beso enorme,

Cualquier duda, dejármela en los comentarios.

2 Comentarios

  1. El hambre psicológica en la mayoría de casos se corresponde con una necesidad del organismo de frenar la autointoxicación, es decir, la disolución de toxinas en sangre que se eliminan parcialmente bien porque hay demasiadas, bien porque los órganos de eliminación están saturados. Por tanto para perder peso y dejar de sentir hambre irracional, debemos procurar desintoxicar nos poco a poco y eliminar toda fuente de toxinas superflua (alcohol, fármacos, comida basura..).

    • Hola Silvia, me alegro de que hayas leído el post! Gracias por añadir otra línea de actuación en el ámbito de la pérdida de peso.
      En los sucesivos post de esta temática iremos dando pautas para que estos cambios sean más fáciles y alcanzables.

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